|
Conferencia de la Dra.
Cattedra, Teatro San Martin, 1991
Publicada en CIELOS ETERNOS, INFIERNOS PERDURABLES
Masson Oursel recordaba que el mérito de la India, es haber demostrado
al mundo, la eficacia de la espiritualidad.
Ciertamente, el mensaje
predominante, de la India y desde hace mas de 4000 anos, que vale tanto
y desde cada individuo como para toda sociedad y par todo el universo,
es el valor de la libertad.
Tagore fue un poeta,
filosofo, pintor, educador contemporáneo. Sin embargo, Tagore es
fundamentalmente un formador de hombres, continuador y transmisor de la
tradición india.
Nace en la India y es
heredero de la riquisima y compleja cultura bengalí, él ha formado parte
del movimiento neohinduista, acompañando el camino de la India moderna
hacia su independencia..
Los neohinduistas han mostrado, a cada hombre, y al mundo que, por muy
difíciles que sean las circunstancias humanas, económicas, sociales,
religiosas, todo hombre y toda sociedad recupera su verdadera dimensión
en la medida en que pueda ser genuinamente libre.
Tagore dice del hombre,
que es el hijo de la tierra...y el heredero del cielo., Participante de
una doble naturaleza, finita e infinita, condicionada y libre, él
describe la situación existencial del ser humano en el poema del juego
del Mundo.
El hombre se
auto-describe diciendo: Yo no soy un ciego morador de lo bajo, acente en
el lodo de una manifestación incompleta no, soy el señor, Iniciado de
la, luz del día, cuyo cada paso, sobre la tierra dura, es eterno
autodominio.
La condición de posibilidad de la libertad interior e individual, que
irradia hacia la sociedad y hacia la humanidad, es afirmarse en lo
propio.
Mirar para adentro y
compenetrarse con la propia herencia espiritual. El camino de la
libertad es una batalla ineludible, que tiene lugar, primero, en el alma
de cada hombre. Esta lucha es única, individual e inevitable.
Por esto mismo, Tagore no nos habla de esta o aquella religión: él
apunta a la religión del hombre, y del Hombre Universal.
Define religión como
toda conducta que encamine hacia el Senorio sobre uno mismo, determina a
la filosofía como la visión de lo real, de lo verdaderamente concreto y
autentico.
Y esto es la libertad,
pues quien es libre en si, lo es desde sí, para sí t hacia los otros.
Esta lucha y, aun, esta
nostalgia por la libertad que conduce a Tagore a fundar su escuela, se
expresa, paradójicamente, en términos de resistencias. / El poema 28 de
Ofrenda Lírica expresa:
Firmes son mis ataduras,
pero me duele si trato de romperlas. No deseo mas que libertad... pero
me da vergüenza su esperanza. De polvo y muerte es el sudario que me
cure; que odio le tengo! y sin embargo, lo abrazo enamorado. Mis deudas
son grandes, infinitos mis fracasos, secreta mi vergüenza y dura. Pero
cuando vengo a pedir mi bien, tiemblo temeroso, no vaya a ser oída mi
oración...
En clara oposición con
las tendencias ascéticas imperantes en ese momento, y no por
desvalorización de los ascético en si, sino [por el movimiento de
incompromiso vital, y social en el que desemboco, Tagore se define como
anti-ascetico, y adopta una postura claramente mundana, activa y
comprometida.]
En su introducción a la
obra el asceta, describe al sannyasi (al renunciante), como aquel que
canta "...el prodigio de la nada...", y dice:
"...el río del tiempo,
cuya corriente se lleva, danzando, la vida, se ha parado para mi, estoy
solo, en esta caverna oscura, uno conmigo mismo, solo con la noche
eterna, inmóvil como un lago entre montañas que se espantara de su misma
profundidad.,..el agua se filtra por las grietas y los sapos viejos
saltan en los charcos, y yo, sentado, canto el prodigio de la nada..."
El rechazo de la visión
ascética de la vida supone inmediatamente su opuesto: la afirmación de
la tendencia intramundana, del compromiso, en un signo de amorosa
inclinación hacia toda forma de vida, pues como dicen los antiguos
textos sagrados, Brahman es Todo, El Señor está en todo.
Tagore señala una
vivencia de integración universal desde la libertad interior e
irradiante, en acción efectiva, responsable y consecuente del amor. Pues
para que las palabras no queden en bellas aunque hueras formulas, se
hace necesaria una actitud.
Y la actitud de la
libertad se instrumenta en términos de amor y sus cuatro principios:
# en el amor en si que
nos abre y expande en un esfuerzo de comprensión de lo "otro" que es
Uno y el Todo
# el sacrificio, que nos potencia y fortalece espiritualmente
# la sinceridad, que nos purifica
# y la inocencia, antigua pureza de corazón e intención, que permite el
desapego: eje de la libertad interior y exterior
Tagore insiste en
indicar que la unidad del ser se capta en una súbita, inmediata y
devastadora experiencia espiritual:
La irrupción del amor divino en el alma.
En ofrenda lírica 43 dice:
Fue un día en que yo no te esperaba y entraste, sin que yo te lo
pidiera, en mi corazón, como un desconocido cualquiera, rey mío y
pusiste tu sello de eternidad en los instantes fugaces de mi vida
Reiteradamente, y
subrayando la unicidad de la vivencia, Tagore dice que "...cuando el
amor te prepara su trono, lo prepara para todos..."
En el amor, el
sentimiento de separatidad -ego- se anula: El significado de ello,
afirma Tagore, es que no importa a quien amemos, pero en él, o en ella,
encontraremos nuestra alma en el sentido mas elevado... en el, y atrevas
de el, hemos crecido y tocado la gran verdad que abarca todo el
universo.
La experiencia del amor
desemboca en la alegría y en el gozo de lo infinito. Sin embargo, el
amor es exigente.
En el rey del salón
oscuro, Tagore enseña que amar requerirá la ausencia de todo ego, la
desaparición de cualquier forma de apego, y la presuposición del máximo
sacrificio. En definitiva, el amor requerirá que luchemos con nuestro yo
mas intimo y acendrado.
En este sentido,
coincide con Brawning al reconocer que e la vida de un hombre vale algo
cuando su lucha comienza consigo mismo. En el amor, dice Tagore, hay
dolor y pena...pero ello no reduce su poder.
Expresa el poeta:
"...confíe en el amor, aunque traiga pena, deja que el doloroso amor
despierte en tus ojos,... el dolor que trae el amor porta los secretos
más profundos del hombre..."
Profundamente
conectados, la evolución de cada alma, y de todo el universo, pues el
atman es el brahman, y tejida la red de identidad entre libertad y amor,
quisiera cerrar estas reflexiones con una ultima frase de Tagore, muy
cercana a San Agustín.
Tagore ha dicho: el
amor, es suficiente.
Volver al listado de artículos |